
La noche descansa bajo la luz de la luna
el sol arde en llamas, celoso la ilumina.
Blanca, generosa y sin reproches,
clara, más que las luces de los coches.
Bajo la luz de la luna, los árboles tiesos
enmudecidos, hasta el viento ha huido,
mientras el sol toma valor tomo un trago de licor.
El rojo se torna gris, como el amor.
El amor después de ti, que bajo la luz de la luna
juraste cuidarme y amarme como ninguna.
Sólo mostrabas una de tus caras, como la luna
que esconde su figura algunas noches.
A veces el rey de los astros se cansa del derroche,
entonces las estrellas desde el otro lado
pueden ver qué es lo que pasa, en aquellas veladas oscuras,
cuando se acuesta el sol con la luna.


