
Por las calles mojadas vaga un perro
que ha olvidado el camino de regreso,
aunque esté lejos de casa no piensa unirse a la masa
de los perros que nunca llegaron al cielo,
porque no quiere terminar en el infierno.
Puro instinto canino, no se conforma solo con un hueso.
No hace falta ser sabueso para comprender eso.
A veces sueña un rato con el amor tan deseado,
el que todos los otros andan buscando,
no se consigue nada sólo ladrando.
Ya sabe muy bien que no importa más el tiempo,
conoce lo que es convivir con el dolor.
Porque no tiene compañía silba una vieja melodía
al despertar, casi siempre a mediodía.
Sigue el eterno viaje, interminable.
Ya no se acuerda dónde durmió ayer.
Me dijeron que un perro es un amigo fiel
para aquel que ha perdido el rumbo alguna vez,
y la verdad, no se si me engañaron aquella vez.

Ya te leí otra vez! Estás denso, ché... "Sigue el eterno viaje, interminable." me gusta eso.
ResponderEliminarLas fotos que subí, son de una pequeña ciudad del sur de México, se llama Catemaco, no es playa, es un lago y la zona es famosa por se cuna de brujos. Google te puede informar mejor. Yo nací ahí cerca...
Saludos!
¡Me gustó mucho lo que escribiste! "no se consigue nada sólo ladrando"...esa frase me encantó, es tan cierta!je
ResponderEliminarUn abrazo grande